Vive en medio de la oscuridad, el lugar que tanto miedo le provoca, a veces se torna como una oscura cueva que la agobia y saca a flote las lagrimas que recorren por su mejilla, nunca antes se había sentido de esta manera, pero la vida la ha puesto en tantas adversidades que incluso se siente desmotivada, dice que la luz ya no brilla para ella, muchas veces se ha encerrado en su habitación suplicándole a Dios una y otra vez para que aparte esa oscuridad que tanto la entristece.
Ha llorado desconsoladamente, no hay nada que la pueda controlar, incluso hasta ha pensado en hacer sus maletas y tomar un nuevo rumbo, pero ella sabe perfectamente que no lo puede hacer, porque existen cosas que la tienen atadas a seguir sufriendo esa condena; que cruel se ha comportado la vida con este ser, que ha sentido las ganas de abandonar todo.
A veces ha llorado de la impotencia porque sabe que nadie puede hacer algo para rescatarla de esta preocupante situación, excepto Dios, que la ha llenado de fortaleza para seguir caminando entre las piedras y no permitir que la marea sea mas fuerte que las ilusiones que guarda en su mente y corazón.
En medio de su tristeza, miedo, angustia y soledad, toma el delicado lápiz y comienza a trazar suavemente en las hojas de papel, quizás lo hace para olvidar el triste infierno en el que le ha tocado vivir, o quizás para desahogar los mas profundos sentimientos que carga en su corazón, lo cierto es que ella dibuja para no recordar el oscuro mundo en el que vive y regalarse un poquito de felicidad... la mucha que le han robado.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario